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EL CHOCOLATE
UN SEXO MASTICABLE
El Nuevo Mundo es la cuna de una de las
riquezas más encantadoras del planeta. Esta sustancia
terapéutica, sensual y para alguna adictiva que llamamos
chocolate.
De cada 10 personas, al menos, 5 se excitan con una
dosis de chocolate.
Los hechiceros prescribían el consumo de cacao tanto
como estimulante como por sus efectos calmantes. Los
guerreros lo consumían como una bebida reconstituyente,
y la manteca de cacao era usada como ungüento para curar
heridas.
Hoy día, la seductora sustancia ancestral, sigue
motivando a científicos a estudiar los efectos del
chocolate. Intentan saber qué tan bueno es para prevenir
enfermedades, combatir la hipertensión, la depresión y
la disfunción eréctil, entre otros.
En los trabajos recientes de investigación realizados
por científicos de Panamá y Estados Unidos, participa el
profesor de la Universidad de Harvard, Norman Hollenberg,
quien descubrió que entre los indígenas Kunas, que
habitan a
100 kilómetros
de Panamá, el consumo de cacao previene los ataques
apopléjicos y cardíacos, además del cáncer y la
diabetes.
La investigación mide el impacto del dulce en la
sensibilidad a la insulina, el colesterol, el estado de
ánimo y la disfunción eréctil. “El cacao estimula la
producción de óxido nítrico para permitir la dilatación
de los vasos sanguíneos y evitar el choque excesivo de
la sangre, fenómeno que provoca la hipertensión”, según
Hollenberg.
Diferentes estudios llevados a cabo en el 2006 también
han develado cosas interesantes acerca del chocolate,
como por ejemplo que puede evitar la rigidez arterial en
fumadores, por lo que pequeñas cantidades diarias
podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiaca.
Un chocolate estimula más que los besos
En el área de la sexualidad y el erotismo también tiene
sus bondades. Investigadores británicos han realizado
estudios entre parejas para medir el ritmo cardíaco y la
actividad cerebral. Así, los datos confirman los efectos
estimulantes del chocolate que son superiores a los de
los besos, ya que doblan el ritmo cardíaco.
Los efectos estimulantes del chocolate duran más que los
besos, hasta cuatro veces más y, cuanto mayor es el
porcentaje de cacao, más se autoestimula el corazón y el
cerebro.
Pero, ¿Es el chocolate realmente un afrodisíaco? Existe
cierta evidencia de que la respuesta puede ser sí. El
chocolate contiene tres sustancias, la cafeína, la
teobromina y la feniletilamina, que pueden estar
relacionadas con este mito. La cafeína actúa como un
estimulante. Por otro lado, la teobromina estimula los
músculos del corazón y del sistema nervioso; y
finalmente, se considera que la feniletilamina eleva el
ánimo y es antidepresiva.
El amor es el escenario donde todo el esplendor de este
dulce maravilloso se expresa en plenitud. Por eso, no es
casualidad que junto a las rosas, sea el regalo oficial
de cualquier fecha romántica.
El chocolate es una deliciosa opción para regalar ya que
además de ser muy apreciado, pocas cosas sustituyen la
sensación de placer y de bienestar que proporciona.
No pierdas las oportunidad de disfrutar con tu pareja
ese momento idílico cuando el chocolate entra a tu boca
y su sabor, olor, textura y combinaciones, provocan algo
maravilloso que despierta un sin fin de sensaciones.
Además de ser sabroso, el chocolate posee atributos que
lo hacen ser muy nutritivo y saludable, mejora el humor,
promueve la sensualidad y provoca una sensación
deliciosa.
Sexo achocolatado
El chocolate también aumenta la actividad de la
dopamina, sustancia neuroquímica que se asocia
directamente con la excitación y el placer sexual.
Por si fuera poco, no existe otro manjar que haya
conquistado el mundo entero de la industria y el paladar
de la humanidad. Su imaginación por más de 3,000 años,
ha creado una industria de fantasía y para comprobarlo
basta ver el mostrador de una surtida tienda de
chocolates en donde las formas, combinaciones y sabores
no tienen límite.
Por eso, este maravilloso alimento, ha sido considerado
durante siglos como un alimento muy nutritivo, una
"droga", que no se puede abandonar y un afrodisíaco que
incita a amar. Sus múltiples compuestos llegan al
cerebro por cientos de rutas y crean un delicioso y
singular ensueño que ninguna otra sustancia puede
igualar.
Por eso, a la hora de disfrutar un buen momento, regalar
un chocolate es darte a ti mismo salud, bienestar y
mucho placer.
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